Hay una sola razón por la que Colo Colo puede soñar en serio con fichar al arquero más viral del Mundial 2026: la economía. No solo la del club, sino que también la del propio Vozinha.
Antes de que Cabo Verde lo pusiera en el mapa global con su actuación ante España, el portero de 40 años vivía una realidad muy distinta al estrellato que vino después. En el GD Chaves de la segunda división portuguesa, donde terminó su contrato antes del torneo, Vozinha percibía alrededor de 6.000 euros mensuales, equivalente a poco más de 6 millones de pesos chilenos. Un número que, en el mundo del fútbol sudamericano, pone a cualquier club en posición favorable para negociar.
Por qué el sueldo de Vozinha beneficia la operación de Colo Colo
Para poner la cifra en perspectiva basta un solo dato: Arturo Vidal gana en Macul más de 100 millones de pesos al mes. Eso significa que el King cobra en 30 días más de lo que Vozinha acumulaba en un año entero jugando en Europa. La diferencia no es de escala, es de galaxia.
Porque despeja el principal problema. Al ser agente libre, no hay ningún club al que pagarle un traspaso. La única negociación pendiente es el salario que recibirá en Chile, que inevitablemente subirá respecto a lo que cobraba en Portugal dado el impacto que generó en el Mundial, pero que según todo indica no debería escapar del presupuesto que maneja Blanco y Negro para el arco.
El obstáculo real del fichaje de Vozinha por Colo Colo
No es el dinero sino la competencia. El Inter Miami de la MLS también lo pretende, y el propio Vozinha advirtió antes de conocer el interés albo que no quiere ir a ningún lado por imagen: “Quiero un equipo que me quiera por lo que puedo ofrecer dentro de la cancha, no como un producto de marketing”. Ese filtro, paradójicamente, puede jugar a favor del Cacique: si el arquero cumple su palabra, el proyecto deportivo y la exigencia competitiva de un club como Colo Colo tienen argumentos reales para seducirlo.