El Superclásico 199 entre Colo Colo y U de Chile no terminó con el pitazo final. Este lunes, la ANFP hizo público el informe arbitral de Cristian Garay, documento que detalla una serie de situaciones ocurridas en el Estadio Monumental.
Más allá del resultado deportivo, el reporte abre un nuevo capítulo administrativo para ambos clubes, con observaciones que podrían derivar en sanciones en el Campeonato Nacional.
Informe arbitral Superclásico: pirotecnia y bombas de ruido
Cristian Garay denunció el uso de pirotecnia por parte de hinchas de Colo Colo durante el ingreso de los equipos al campo de juego. Según consignó el árbitro, “se lanzan fuegos artificiales y explotan bombas de ruido desde los sectores Arica, Cordillera y Magallanes”, zonas donde se ubicaban fanáticos albos.
Además, durante el segundo tiempo se encendieron bengalas en el sector Arica. El juez también informó que un hincha ingresó a la zona de exclusión para instalar un lienzo entre Cordillera y Galvarino, permaneciendo siete minutos hasta ser retirado por seguridad.
Universidad de Chile y el artículo 56 de las bases
El informe no sólo apuntó a la localía. Garay denunció incumplimientos reglamentarios por parte de Universidad de Chile. El árbitro consignó que Ignacio Asenjo, gerente general de Azul Azul, permaneció en la zona de ingreso al túnel durante los últimos cinco minutos del partido, situación que vulnera el artículo 56 de las bases de la competencia.
Además, cuatro jugadores del plantel azul ingresaron al campo de juego sin estar en la planilla oficial y permanecieron tras el término del encuentro, lo que también infringe la misma normativa.
Lo que no apareció en el reporte oficial
Un punto que llamó la atención fue la ausencia de menciones a las supuestas agresiones denunciadas por dirigentes de Universidad de Chile en el sector Rapa Nui del estadio. En el documento publicado por la ANFP, esas situaciones no fueron consignadas por el juez central.
Con el informe ya oficializado, ahora será el Tribunal de Disciplina el que determine eventuales sanciones en una semana donde el foco parecía estar sólo en lo futbolístico.
El clásico terminó en la cancha, pero continúa en los escritorios.