Universidad de Chile atraviesa días de fuerte incertidumbre institucional. La posible salida de Michael Clark de la presidencia de Azul Azul vuelve a instalar preguntas sobre el futuro de la concesionaria que administra al club.
En las últimas horas surgieron versiones que apuntan a un cambio inminente en la dirigencia, donde ya aparecen nombres como José Ramón Correa o Cecilia Pérez como eventuales reemplazos en la conducción de la Sociedad Anónima.
Detrás de este movimiento, sin embargo, habría un contexto mucho más complejo que un simple gesto político dentro del club.
Michael Clark y Universidad de Chile ante el avance del caso Sartor
Según explicó el periodista Fernando Tapia en el programa Pauta de Juego, la salida del actual presidente de Azul Azul estaría vinculada al avance de la investigación conocida como caso Sartor. El comunicador aseguró que, de acuerdo con información que maneja desde comienzos de año, el proceso judicial podría entrar en una etapa clave durante marzo.
“Una información que recibí a fines de enero y que publiqué es la evaluación de los abogados de Sartor, que coinciden en que marzo será importante para formalizaciones”, explicó Tapia en el espacio radial.
El periodista agregó que lo que algunos interpretan como un gesto político podría ser en realidad una forma de anticiparse a posibles decisiones judiciales. “Lo que aparece como un gesto de Michael Clark es anticiparse a formalizaciones, lo que podría implicar medidas precautorias contra el actual presidente de Azul Azul”, sostuvo.
Las formalizaciones que podrían complicar al presidente de Azul Azul
El análisis apunta a que el avance del caso podría tener consecuencias directas en la conducción de Universidad de Chile, especialmente si el proceso judicial entra en una etapa más avanzada. Tapia incluso fue más allá al explicar que la permanencia de Clark en el cargo se volvería inviable en caso de formalización.
“No vaya a ser que para evitar pasar de un cargo directivo en el fútbol a Capuchinos tenga que abandonar el barco antes”, comentó el periodista en referencia al complejo escenario judicial. Según su visión, el cambio en la presidencia no sería un movimiento voluntario, sino una decisión inevitable frente al avance del proceso.
El debate interno que se abre en Azul Azul
El caso también reabre el debate sobre la conducción de Azul Azul y el impacto que la investigación ha tenido en la imagen de la institución. De acuerdo con Tapia, el dirigente ya debería haber tomado distancia del cargo hace tiempo para concentrarse en su defensa judicial.
“Perdió en todos los planos judiciales y corresponde que diera un paso al costado en la U, que se preocupara de su defensa y que no dañara la administración”, afirmó.
Mientras tanto, en el entorno de Universidad de Chile se preparan para semanas decisivas, donde la estructura dirigencial del club podría experimentar cambios profundos si el proceso judicial sigue avanzando.