Marco Antonio Figueroa le envió un mensaje directo a la ANFP sobre el DT de la Selección Chilena : “El que elija, que elija bien, porque ya son tres Mundiales que no vamos”. El actual entrenador de Comunicaciones FC de Guatemala lo dijo en conversación con ADN Deportes, donde también reveló su postura sobre quién debería ocupar la banca de La Roja.

El contexto lo puso él mismo: la dirigencia del organismo cambia en diciembre o enero, y con ese relevo llega la decisión sobre el próximo DT. El interinato de Nicolás Córdova sigue vigente, pero Figueroa ya se anotó formalmente en la lista de candidatos y no esperó para decirlo en voz alta.

¿Por qué Chile necesita un DT nacional?

Para el Fantasma, la solución pasa por fortalecer el gremio de técnicos chilenos y exigir que uno de ellos dirija al combinado nacional. “No es posible que no podamos tener un técnico nacional en la selección”, declaró, y puso dos ejemplos para reforzar el argumento: Argentina nunca recurrió a un extranjero para su selección y Brasil, históricamente, tampoco lo hizo hasta la llegada de Carlo Ancelotti.

“Es difícil que nosotros no podamos tener a un técnico nacional dirigiendo a nuestra selección”, insistió. La lectura de Figueroa es que el gremio de técnicos chilenos debe presentarse unido y con fuerza ante cada proceso de búsqueda, no esperar a que la decisión caiga desde arriba.

¿Cómo ve a Cobreloa y a la U?

El ex DT de Cobreloa y Universidad de Chile, también se refirió al presente de sus dos ex clubes y trazó una diferencia clara entre ellos. Cobreloa lidera el Torneo de Primera B, encadena victorias importantes y se ha vuelto sólido como local, mérito que Figueroa atribuyó directamente al trabajo de César Bravo. “Se está haciendo fuerte de local, que es la tarea de todo equipo, y lo está haciendo muy bien”, señaló.

Con el equipo laico fue más crítico: “No definen qué línea quieren tomar de fútbol con Gago. De repente juegan bien, ganan partidos, pero no convencen”, afirmó, y equiparó la situación azul con la de Colo Colo: triunfos sin claridad de juego, sin convencer, salvo en casos puntuales como la goleada sobre La Serena.

Para Figueroa, el diagnóstico es transversal: al fútbol chileno le falta constancia y, sobre todo, disposición a arriesgar. “En el fútbol hay que arriesgar un poco más para poder ser candidato a ganar títulos”, cerró.