El arranque de Juan Martín Lucero en Universidad de Chile ha estado lejos de lo esperado. No sólo fue expulsado en su debut, sino que ahora su participación en los próximos encuentros vuelve a estar en duda por un detalle que pasó desapercibido… hasta ahora.

El delantero argentino podría enfrentar una nueva sanción del Tribunal de Disciplina de la ANFP. Y no por su juego, sino por lo que hizo después de ser expulsado ante Audax Italiano.

⚠️ Lucero habló tras su expulsión: por qué eso podría costarle caro

La ANFP establece en sus Bases del Torneo 2024, específicamente en el artículo 51°, que “ningún jugador o técnico expulsado podrá dar declaraciones a la prensa tras el partido”. Sin embargo, según informó Radio ADN, eso fue precisamente lo que hizo Juan Martín Lucero luego de ver la roja directa ante Audax.

Aunque ya cumplió una fecha de sanción por la acción de juego (un manotazo a Enzo Ferrario), el hecho de haber dado declaraciones podría acarrearle una nueva suspensión, por violar el reglamento fuera del campo.

Este martes 10 de febrero, el delantero está citado nuevamente a la Primera Sala del Tribunal, donde se evaluará su conducta post-partido.

🟥 La primera expulsión que marcó su estreno en la U

Lucero apenas alcanzó a disputar 20 minutos con la camiseta de Universidad de Chile antes de ser expulsado. En su estreno frente a Audax Italiano, el Gato reaccionó con un golpe que el árbitro no dudó en sancionar con tarjeta roja.

La jugada fue ampliamente comentada en redes sociales y medios, ya que se trataba del refuerzo más mediático de los azules. La suspensión inicial le impidió estar presente en la caída ante Huachipato, donde la U echó de menos su experiencia ofensiva.

🔎 ¿El Gato Lucero puede jugar ante Palestino o se lo pierde otra vez?

Todo parecía indicar que el delantero regresaría este viernes frente a Palestino. Pero con esta nueva citación, Azul Azul deberá esperar lo que determine el Tribunal para saber si podrá contar con él.

De ser sancionado nuevamente, Lucero se perdería otro partido oficial en menos de tres semanas desde su llegada. Una situación insólita para un jugador que fue presentado como figura, pero que no ha podido consolidarse por motivos extrafutbolísticos.