Francisco Meneghini vivió una noche que no olvidará fácilmente. Su estreno oficial como técnico de Universidad de Chile terminó empañado por los graves disturbios en la Galería Sur del Estadio Nacional y por un partido que, futbolísticamente, se desarmó por completo. Aunque rescató un empate ante Audax Italiano, el balance fue amargo.

En conferencia de prensa, Paqui intentó poner foco en el juego, pero las imágenes fuera de la cancha se impusieron. Con tono medido pero firme, abordó lo ocurrido en las tribunas, agradeció a los hinchas que sí acompañaron y dejó una reflexión que caló hondo entre los azules.

⚽ “Accidentado” y lleno de matices: así definió Meneghini su primer partido

El propio entrenador fue el encargado de elegir la palabra que mejor describía el estreno: “accidentado”. Según explicó, hubo “demasiados condimentos que no tuvieron que ver con el juego”, lo que obligó a un esfuerzo extra por parte del plantel en lo mental y lo físico.

“Recién hablé con el plantel para destacar el esfuerzo que hicieron. Para mí mismo fue complicado mantenerme enfocado, veíamos lo que pasaba afuera… son muchos matices”, comentó Meneghini ante los medios, sin dramatizar, pero marcando distancia con lo vivido.

🧠 Paqui valoró la actitud, pero lamentó el contexto

A pesar del entorno hostil, el DT argentino rescató lo mostrado por sus dirigidos. “El equipo mostró ganas”, señaló, y dejó claro que intentaron sostener el partido en medio de un clima adverso. El mensaje, sin embargo, fue claro: no se puede repetir una noche así.

Sobre la posibilidad de haber suspendido el partido, fue cauto: “No conozco en profundidad los protocolos”, dijo. Aunque reconoció que escuchó las advertencias por los altoparlantes, explicó que su enfoque fue contener al equipo. “La frustración de todos es entendible”, agregó.

“Nosotros vinimos a jugar, los hinchas a apoyar, y cuando se dan este tipo de situaciones, no le sirve a nadie”.

🙌 Agradecimiento especial a los hinchas azules

Meneghini cerró la rueda de prensa con un mensaje claro: “Gracias por haber venido en gran número”. El marco de público fue importante, aunque empañado por los incidentes. El DT se dirigió directamente a los fanáticos que acompañaron de manera pacífica, buscando separar a la mayoría del grupo que provocó los desmanes.

Su llamado a que el fútbol vuelva a ser una fiesta busca no sólo apaciguar el momento, sino también fortalecer la relación entre cuerpo técnico e hinchada en un proceso que recién comienza.