Tomás González busca una plaza en Tokio en su regreso a los seis aparatos

El chileno confesó que ese tipo de competencia lo tiene "agotado".

Foto: EFE Tomás González busca una plaza en Tokio en su regreso a los seis aparatos
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Consumado especialista en el ejercicio de suelo, modalidad en la que hace dos meses se proclamó en Lima campeón panamericano, el gimnasta chileno Tomás González acepta "agotado" el reto de volver a preparar los seis aparatos del programa si ello le permite hacer un nuevo logro en su carrera: disputar en Tokio sus terceros Juegos Olímpicos.

"Si sale, bien. Es difícil pero posible. Pero si no sale, me conformo. Estoy satisfecho con lo conseguido hasta ahora", dijo González a la Agencia EFE en Madrid, donde este viernes concluyó una concentración de un par de semanas para preparar los campeonatos del mundo de Stuttgart (Alemania), clasificatorios para Tokio 2020.

"Los seis aparatos me tienen agotado", admitió el gimnasta, tres veces finalista olímpico, que no hace el programa completo desde hace cuatro años, cuando disputó la clasificación para los Juegos de Río 2016.

Al no acudir Chile a los Mundiales de Stuttgart con un equipo completo, las opciones de Tomás González de lograr ahora para Tokio pasan por terminar entre los 12 primeros del concurso completo individual, sin contar a los gimnastas de los 12 equipos que se clasifiquen.

Otra opción es acabar entre los tres mejores de un aparato, aparte también de los que tengan plaza con su equipo.

González no dejará escapar ninguna oportunidad. "Apunto al concurso general, pero también a la final de suelo", señaló.

"No es mi fuerte hacer todos los ejercicios, pero, aunque estoy cansado, me hace sentirme bien. Me siento un gimnasta completo", aseguró González, que tiene su peor enemigo "definitivamente en el caballo con arzones".

"Es el aparato que más me cuesta y precisamente en esa rotación finalizamos en Stuttgart", comentó.

En este año "bien intenso" que le ha impedido cualquier periodo de descanso entre los Panamericanos, donde logró el primer oro continental propio y para la gimnasia de su país, y los campeonatos del mundo, González está particularmente orgulloso de los 14,600 puntos que su ejercicio de suelo mereció tanto en Lima como en las copas del mundo de Koper (Eslovenia) y París.

Es "una puntuación muy buena" que, explicó, es producto de una estrategia: la que demuestra que 'menos es más'. "Le bajamos un par de décimas de dificultad a la rutina y eso es lo que me ha dado mejor puntuación, porque ahora tengo más nota en la parte de ejecución. Al final es mejor así y con eso vamos a ir al Mundial".

Además de preparar los Mundiales a una edad ya poco habitual entre los gimnastas con los que se jugará las plazas olímpicas, el santiaguino compatibiliza sus entrenamientos con su papel de presidente de la Federación Chilena de Gimnasia, que le obliga a estar "permanentemente conectado" con su equipo de trabajo, allá donde esté.