Opinión

El almanaque mundialero de Aldo: El gol de Putin -y Robbie Williams- a la diplomacia inglesa

Revisa el anecdotario que prepara el comentarista de Al Aire Libre con motivo de la Copa del Mundo.

El almanaque mundialero de Aldo: El gol de Putin -y Robbie Williams- a la diplomacia inglesa

Por Aldo Schiappacasse

Mañana jueves se llevará a cabo la ceremonia de inauguración del Mundial de Fútbol. Una cosa breve y que tendrá como principales protagonistas a Robbie Williams y a Will Smith, uno de los intérpretes del himno de la Copa.  Nada comparado con el esmero que, hace 38 años y en el mismo escenario del Estadio Lenin de Moscú -hoy llamado Lushniky- desplegó la Unión Soviética para inaugurar los Juegos Olímpicos de 1980.

Fue la más larga de que se tenga memoria, con 4 horas y más de 16 mil ejecutantes en la cancha, más que la recordada del 2008 en China. Fue encabezada por el presidente Leonidas Breznev y comenzó con los sones del histórico carrillón del Kremlin. Luego, la orquesta —tocando música de Dmitri Shostakovich— anunció el comienzo de la ceremonia.

Era un acto de desafío al mundo, pues sólo desfilaron 81 países de los 145 que componían el Comité Olímpico. Chile, con Pinochet en el gobierno, obviamente se sumó al boicot contra la invasión soviética a Afganistán, y los Juegos no se transmitieron en Chile, y apenas se informaron en la prensa.

Se recuerda especialmente el recorrido de la antorcha dentro del estadio en manos del basquetbolista Serguei Belov, quien caminó sobre tablones que sostenían soldados del ejército ruso sobre sus cabezas. Tras el encendido de la llama olímpica fue estrenada "La oda al deporte", de Eduard Artemiev, compositor que ganó fama por musicalizar las películas de Tarkowski.

Lenin, la hoz y el martillo y la figura de Breznev prevalecieron aquella tarde que sólo es recuerdo. Hoy Rusia tendrá como principales figuras a Nicky Jam, Era Istrefi (kosovar) y a Will Smith, que interpretan el himno. Pero la estrella será Robbie Williams, un fanático del fútbol y del club de su pueblo, Port Vale. El músico organiza cada año un partido de celebridades para recaudar fondos para la Unicef.

Sin embargo, su participación de mañana es criticada en Gran Bretaña debido a la tensión generada por el envenenamiento del ex espía ruso Sergey Skripal y de su hija Yulia, ocurrido en marzo en la ciudad inglesa de Salisbury. Dicho incidente generó la masiva expulsión de diplomáticos rusos de EE.UU. y países de la Unión Europea.

Pero para Williams, quien ya se perdió la clausura de los Juegos Olímpicos de Londres por el nacimiento de su hija, nada se compara a estar en una Copa del Mundo. Y el primer gol del Mundial lo hizo Putin, en la valla de la diplomacia inglesa.

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