La columna de Ernesto Contreras desde Madrid: El broche de oro

El periodista de Al Aire Libre en Cooperativa anticipa la participación de Chile en las Finales de la Copa Davis.

Foto: Ernesto Contreras/Al Aire Libre La columna de Ernesto Contreras desde Madrid: El broche de oro

Luego de un largo derrotero, que incluyó traumáticas derrotas en Manta y Barbados, Chile enfrentará en España su hora más dulce: Ser protagonista de las Finales de la Copa Davis.

Un nuevo formato que ha dividido al mundo del tenis, pero que representa una oportunidad de oro para que los dirigidos por Nicolás Massú disputen una competencia de primer nivel mundial, y que siendo sinceros no estaba en los planes de nadie.

El azar determinó que nuestro país integrara el Grupo C, junto a Argentina y Alemania, una zona compleja pero que da opciones para, al menos, aspirar a ser uno de los mejores segundos del torneo.

El formato de este remozado Grupo Mundial contempla seis grupos, con tres naciones cada uno, donde se enfrentarán todos contra todos en series de tres partidos, dos singles y un dobles, y luego de eso avanzarán a cuartos los líderes de cada zona más los dos mejores segundos.

El primer rival de Chile será Argentina, un viejo conocido que tendrá a Diego Schwarztman, Guido Pella, Leonardo Mayer, Horacio Zeballos y Máximo González en el equipo.

Sus singlistas serán el "Peque" Schwartzman (14°) y Pella (25°), rivales ante los que Garin y Jarry han sabido de triunfos y derrotas. Eso si, lo más complejo será el dobles ya que el capitán Gastón Gaudio cuenta con el cuarto jugador del mundo en el equipo, el zurdo Zeballos. El platense jugará junto al "Machi" González, otro especialista, con quien finalizaron 19 en la carrera al Masters de Londres. Duro por donde se le mire.

Las fichas de Chile deben apuntar a los singles, donde Garin se medirá con Schwartzman el primer día, mientras que Jarry hará lo propio ante Pella.

El nacido en Arica tiene un registro de 2-2 ante el "Peque", y su último triunfo fue hace unos meses en Munich. Jarry, por su parte, tiene un impecable récord de 3-0 ante el bahiense pero lo negativo es que no gana un partido desde el 21 de julio de este año.

La superficie de la Caja Mágica de Madrid será rápida, muy similar a la de París Bercy, y eso será novedoso pues estos tenistas nunca se han enfrentado en otra superficie que no sea polvo de ladrillo. Lo positivo es que "Gago" viene con ritmo en esta cancha, tras haber alcanzado los cuartos de final del Masters 1000 francés, mientras que el nivel de Jarry será toda una incógnita.

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Pero a mi juicio el partido clave de Chile, si quiere aspirar a los cuartos de final, será el 21 de noviembre ante Alemania.

Los teutones llegaron al Grupo Mundial luego de vencer 5-0 a Hungría en Frankfurt y tienen en el equipo a Jan-Lennard Struff, Philipp Kohlschreiber, Dominik Koepfer, Andreas Mies y Kevin Krawietz.

El problema para el capitán Michael Kohlmann es que no podrá contar con Alexander Zverev, quien durante esos días estará girando por Sudamérica junto a Roger Federer.

El peso del equipo caerá en los hombros de Struff (36°) y del veterano Kohlschreiber (79°), quienes serán los encargados de jugar ante Garin y Jarry, respectivamente, en duelos inéditos y que serán muy parejos. La mayor adaptabilidad de los europeos a la cancha rápida puede ser un factor a considerar, pero su mayor poderío radica en las duplas.

En ese ítem Alemania cuenta con Krawietz y Mies, siete y ocho del mundo, y ambos representan un escollo casi insalvable para la escuadra nacional.

Es por esto, y al igual que con Argentina, Chile deberá quemar sus naves en los individuales donde ya sabemos de lo que es capaz "Gago" Garin, y hay que confiar en que Jarry tenga una de esas semanas inspiradas donde es capaz de ganarle a cualquiera.

Es difícil, muy difícil, pero este equipo se ha ganado el derecho a soñar.