La columna de Ernesto Contreras: No hay lugar para el recambio

El periodista de Al Aire Libre analiza el dominio de los "viejos" en Wimbledon 2019.

Foto: EFE La columna de Ernesto Contreras: No hay lugar para el recambio

Matteo Berretini durante el duelo con Roger Federer.

Matteo Berrettini venía "embalado". El italiano, 20 del mundo, llegaba con el registro de ser uno de los mejores jugadores en pasto de esta temporada, tras quedarse con el título en Stuttgart y alcanzar las semifinales en Halle.

En las primeras rondas de Wimbledon el europeo no decepcionó. Victorias sobre Bedene, Baghdatis y Schwartzman confirmaban su gran momento y asomaba como uno de los "tapados" en un campeonato históricamente dado a las sorpresas.

En la cuarta ronda, Berrettini aparecía como una de las grandes amenazas para uno de los favoritos de siempre: Roger Federer.

El suizo tuvo una primera ronda algo enredada ante el sudafricano Harris, pero luego retomó su nivel para eliminar sin contratiempos al local Clarke y al francés Pouille, vigésimo séptimo sembrado del campeonato.

En la previa del choque, Berrettini manifestaba su entusiasmo por enfrentar al mejor tenista de todos los tiempos.

"Yo miraba los partidos por la televisión y me encantaba ver a Federer. Lo animaba como un aficionado más, pero ahora la cosa cambia. Cuando vi que estaba en mi mismo lado del cuadro, pensé que ya no podía animarle. Enfrentarlo, sin dudas, será una experiencia increíble", comentaba el italiano luego de su gran triunfo ante el "Peque".

Pero ya en cancha, la realidad sería otra.

Del jugador agresivo que ganó ocho de nueve partidos en pasto no quedaba nada. El italiano fue borrado de la cancha en solo 73 minutos con un lapidario 6-1, 6-2 y 6-2, transformándose en el partido de octavos más rápido en la historia del torneo.

"No sentí mis golpes. Ni mi saque ni mi derecha ni mi revés, nada. No me he sentido bien. No me esperaba algo así. Esperaba estar tenso, pero no de esta forma. Me decía a mí mismo que era normal al estar por primera vez en la Central ante Federer", comentó el italiano, quien además confesó lo que le dijo en la red al suizo. "Le pregunté que cuánto le debía por la clase que me había dado", cerró el romano entre risas.

Si bien no debe ser fácil enfrentarse a alguien como Roger en la central de Wimbledon, Berrettini y el resto de los jóvenes deben trabajar mucho su aspecto psicológico, si es que quieren tener alguna opción ante los "Big Three" en los torneos del Grand Slam.

No es casualidad que el promedio de edad de los ocho jugadores que quedan en el torneo sea de 31 años, como tampoco es azar que Federer, Nadal y Djokovic hayan ganado 52 de los últimos 59 "majors". La hegemonía que tienen sobre el resto han tornado el circuito predecible y es urgente que la marketeada "Next-Gen" de el esperado salto de calidad para terminar de una vez por todas con la tiranía impuesta por los "viejos".

Por ahora, no se ve en el horizonte a algún árbol que les pueda hacer sombra.