La columna de José Arnaldo Pérez: Así sí Paola. Así no Natalia

El periodista de Al Aire Libre en Cooperativa analizó el triunfo de la ciclista Paola Muñoz y la polémica decisión de la atleta Natalia Duco.

La columna de José Arnaldo Pérez: Así sí Paola. Así no Natalia

Por José Arnaldo Pérez, @ChascaPerez

Desde siempre para todo deportista, y en la vida misma, existe el deseo de superación, de ir cada día más allá  de las propias limitaciones. Pero hay quienes –por ignorancia o deliberadamente- desean acortar el camino del rigor y disciplina de los entrenamientos consumiendo sustancias ilícitas que son abiertamente trampa, ya que empleas un recurso que no corresponde para obtener mejores resultados y que además a la larga hacen daño al cuerpo.

Este fin de semana, Paola Muñoz ganó la última etapa de la Vuelta Ciclista a Guatemala, junto con imponerse en la modalidad de Metas Volantes, en una carrera con reconocimiento de la Unión Ciclista Internacional (UCI).  Agregando hitos a un gran año 2.018 abriéndose paso en el circuito internacional. Pero no todo ha sido fácil para ella, al margen de las típicas dificultades de nuestros deportistas.

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En el 2.014 en los Juegos Odesur disputados en nuestro país, Paola Muñoz cerró de una forma brillante la prueba de ruta y ovacionada por el público nacional ganó la medalla de oro. Pero un mes después golpeaba fuerte la información con un doping positivo. Ella solicitó la contramuestra, y, cosa curiosa, los resultados fueron totalmente diferentes. Hubo una mala manipulación que llevó a ese resultado erróneo, que la enlodaba y la ponía en mira de todos. Pero la rectificación la dejó limpia, y el máximo organismo del ciclismo dijo que Paola Muñoz no había actuado de forma ilícita ni había violado las normas del Fair Play.

Nuestra pedalera aun cuando tuvo muy poco respaldo, y debió utilizar sus recursos, contó siempre en el entonces presidente del olimpismo nacional Neven Ilic un gran aliado, que confió en ella. Los hechos le dieron la razón, y sin ánimo de revancha Paola Muñoz dijo que sabía que el ciclismo era una disciplina que se le criticaba mucho por algunos casos de dopaje, pero era al mismo tiempo una de las más controladas con permanentes exámenes, y por ello tenía la convicción de su inocencia, peleó por ella y ganó. De allí en más siguió la gran carrera que ha desarrollado en su vida deportiva que la tiene brillando en la actualidad.

Natalia Duco es una de nuestras más grandes atletas. Fue campeona mundial juvenil del lanzamiento de la bala. Se convirtió en la inédita deportista que ganó cuatro medallas de oro en los Juegos Odesur, hecho que ningún otro deportista del continente ha alcanzado en toda la historia. Ha sido sometida a un sinnúmero de controles de dopaje y todos fueron negativos, lo cual habla de una carrera limpia, hasta que hace un mes nos golpeó a todos que en un control efectuado en abril una muestra salió adversa, para decirlo más en castellano dio positivo. La balista con el paso de las horas escribió en sus redes sociales señalando que aclararía la situación y su proceder sería transparente como siempre fue a lo largo de su carrera deportiva.

Hace un par de años, el futbolista Arturo Sanhueza dio positivo por consumo de un quemador de grasa que le terminó arrojando ese resultado al Rey Arturo I (así le decían en el Colo-Colo de Ricardo Dabrowski y Claudio Borghi, cuando Vidal era conocido como “Celia Punk”, luego de lo cual en Europa se convirtió en el  Rey, que por orden de sucesión pasó a ser Arturo II).

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Sanhueza no se desanimó, y a pesar de la duda generalizada dijo que el médico de su equipo, Cobreloa, estaba al corriente y le contó que no era sustancia ilícita. Pero aún así el mediocampista para demostrar su inocencia señaló que se iba someter a todo tipo de pruebas: de sangre, pelo y hasta ósea, e incluso creía tanto en sí que dijo que si salía algo debería asumir el castigo, pero estaba seguro que nunca lo había hecho. Finalmente se comprobó que nada tenía, y su nombre quedó limpio.

Duco, este viernes 2 de agosto, emitió un comunicado donde dijo que no solicitaría la contramuestra, que su carrera siempre fue limpia -lo sabemos Natalia- y que nunca ha injerido sustancias ilícitas, pero que acatará lo que dictaminen sobre el caso, ya que desea volver a competir  apenas pueda.

No pues Natalia, así no. Si nos prometiste actuar con transparencia el sólo hecho de acatar y no pedir la muestra B deja un enorme manto de dudas. Ya que si eres inocente y no has consumido ninguna sustancia lo lógico es demostrar tu inocencia más que pensar en que el castigo eventual de cuatro años pueda ser reducido a la mitad y así llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Esa es la ruta corta. Tú has sacrificado tu vida en pos de ganar y los has conseguido por el camino limpio. Por eso ahora lo que correspondía era eso: demostrar, aunque fuera tan difícil como tus entrenamientos, que eras inocente, ya que, reitero, acá las dudas crecen y de transparencia poco. Ninguna participación olímpica, ni medalla alguna, es superior a tu reputación. Si luchabas por dejarla intachable como siempre fue de todas formas irías a Tokio, ya que serías inocente. Y si era positivo, pues bien, todos cometemos errores, y razones existirían para esa supuesta caída. Pero acatar en silencio sólo en la búsqueda de aminorar un castigo es lo menos trasparente que se pudo hacer. De verdad, así no Natalia.