La columna de José Arnaldo Pérez: Que se sepa

El periodista de Al Aire Libre en Cooperativa repasó la actualidad del deporte nacional en su especial estilo.

La columna de José Arnaldo Pérez: Que se sepa

Salvo los secretos y confesiones lo demás es bueno que se sepa siempre. Más aún si las noticias son positivas. El ciclismo sigue siendo en cada competencia un factor de alegría e ilusión. En el Campeonato Panamericano de Ciclismo de Ruta en Pachuca, Estado de Hidalgo en México, los pedaleros nacionales dieron cerrada lucha y se situaron entre los mejores cuatro equipos de todo el continente. Diego Ferreyra conquistó la presea de oro en la contrarreloj para los deportistas sub 23.

En la categoría elite llegaron dos preseas de plata, con Denisee Ahumada en la ruta, y José Luis Rodríguez, también en contrarreloj, competencia donde igualmente obtuvo medalla, pero de bronce, Constanza Victoria Paredes. Solo Ecuador, Colombia, y Trinidad y Tobago obtuvieron mejores resultados que los ruteros criollos. Estados Unidos e incluso los locales, además de todos los otros, vieron desde abajo a los pedaleros nuestros.

En el evento internacional de Cali de ciclismo de Ruta, que otorga puntaje para los Juegos Olímpicos de Tokio, las noticias fueron igualmente alentadoras ya que Felipe Peñaloza y Antonio Cabrera ganaron la Madison, sumando importantes cifras para la máxima cita deportiva.

Al igual que cada lunes estamos pendientes de lo que pasa con nuestros tenistas en el ranking de la ATP, hay otras disciplinas que también entregan sus escalafones, y en los últimos días resultó para descorchar el registro que sitúa a Francisca Crovetto (que ya está clasificada a Tokio 2.020) como la tercera mejor competidora del planeta en el Tiro Skeet, siendo aventajada únicamente por las estadounidenses Kimberly Rhode y Caitlin Connor. Si logra reeditar esto en Japón, se puede soñar con una medalla olímpica.

Pero como es necesario dar a conocer las noticias positivas, hay otras que nos dejan pensativos y generan una desconfianza abrumadora. En el boxeo, la pelea de los medianos, donde su unificaron tres títulos mundiales entre el mexicano Saúl "Canelo" Álvarez y el estadounidense Daniel Jacobs, que se disputó en Las Vegas, dejó en claro que la localía de Jacobs era algo nominal, porque los dueños de la fiesta eran los cercanos a "Canelo", quien resultó ser el verdadero anfitrión, opinar lo contrario es insultar la inteligencia de las personas. La mejor prueba, lo que arrojaron las tarjetas luego del combate.

Jacobs tiene tras de sí una historia maravillosa, superó el cáncer que incluso le paralizó las piernas, y lo dejó al borde del retiro, pero lo supo derrotar, quizás por eso se explica que tras el fallo unánime que le dio la victoria a "Canelo", el "hombre milagro" se mostró tranquilo, abrazó muy sereno a su hijo y le dio un beso, porque entiende que hace rato las decisiones de los jueces son más que cuestionadas, sobre todo si al frente está el oriundo de Guadalajara.

Pongamos las cosas en su lugar, Álvarez es un boxeador de excepción: fuerte, gran contragolpeador y con una mandíbula resistente casi a niveles de epopeyas de Hollywood. Por eso no necesita ciertas "ayuditas". No son pocos los medios que dicen que la pelea perfectamente pudo ser empate e incluso un triunfo de Daniel "Miracle Man" Jacobs (Infobae o New Herald por nombrar). El nivel de acierto de los golpes fue bajísimo. El aire se llevó una verdadera paliza, ya que los puñetazos que apuntaban a dejar fuera de combate al oponente no encontraron el cuerpo del adversario, salvo en dos oportunidades, y esos dos "combos" los pegó Jacobs, en el noveno asalto estremeció como pocas veces lo han hecho a "Canelo", que sacudió su cabeza, pero supo rehacerse.

Alvarez nunca evidenció una superioridad sobre su rival como sí lo hizo Golovkin con el propio "Canelo" en la primera pelea que tuvieron, el 16 de septiembre del 2017, y que tuvo por resultado un "curioso" empate. En la revancha al año siguiente ganó Saúl con una avalancha de críticas que decían que el vencedor fue "Triple G" y no lo que vieron los jueces.

Contra Jacobs, "Canelo" nunca plasmó superioridad alguna, por más que se nos quiera hacer creer que dominó la primera parte de la pelea. Jamás durante los doce rounds fue un eficiente contragolpeador como lo es Floyd Mayweather, que esquiva y luego impacta un par de golpes para volver a salir rápido y limpio. Y esas "cosas del boxeo" son las que (además del daño que pueden sufrir sus púgiles a la larga) las que generan tantos detractores.

Tal vez los manejadores de "Canelo" desean que ahora obtenga el título que le falta en los mediano, el de la OMB que ostenta el estadounidense Demetrius Andrade. Si es que antes no se le adelanta Golovkin. Pero estos resultados tan discutibles no le hacen bien al gran púgil que es Saúl Álvarez, por eso, y aunque no agrade, debemos cambiar en el boxeo el dicho aquel, y "lo que pasa en Las Vegas, que NO se quede en Las Vegas". Es bueno que se sepa.