La columna de Pelotazo: La bomba azul de tiempo

Universidad de Chile sigue en la zona baja de la tabla y no se ve cómo salga de ahí.

La columna de Pelotazo: La bomba azul de tiempo
Llévatelo:

Está claro lo que tiene que hacer Universidad de Chile, el problema para ellos es que no lo hacen. Comenzó ganando en 15 partidos del Campeonato Nacional y sólo se llevó el triunfo en tres duelos, en una situación que vivieron Frank Kudelka, Alfredo Arias y ahora Hernán Caputto.

¿Qué ocurre entonces? El ganar se está transformando en una presión tan grande que el equipo no es capaz de soportarla. Pareció que todo cambió en la U tras la victoria ante Antofagasta, sin embargo, los cuatro empates siguientes reabrieron las dudas.

Sobre todo el 1-1 ante Unión Española. Fue evidente que luego de la apertura de la cuenta el equipo se retrasó y todavía quedaban 41 minutos de juego.

De esa manera se corre un riesgo gigante, tanto como pelear el descenso. Los rivales "huelen" el momento que viven los azules y bastan 20 minutos, o menos, para complicarlos.

Es en ese momento donde las manos de Fernando de Paul han sido fundamentales para salvar a los universitarios. Si no fuera por él era derrota ante La Calera, derrota ante Coquimbo y derrota ante los rojos. O sea, podría tener tres puntos menos.

Es cierto que tras el partido ante Universidad Católica la sensación fue que si el equipo jugaba el resto del campeonato como jugó el clásico, no habría problemas para zafar de la Primera B. Pero se olvidaron de algo: la motivación de jugar ante un archirrival es superior a la que se tiene ante cualquier otro oponente.

Se supone que el momento que viven los azules es suficiente para motivarse en busca de mejores resultados, sin embargo, volvemos a lo anterior, la presión es superior. Es una constante ver a la U: entra con ganas, con ánimo, con disposición a ganar, pero cuando las cosas se complican, el equipo cambia. Se nubla, ya no ataca como antes, ya no defiende como antes y depende de individualidades como De Paul o el gol de Leonardo Fernández en Coquimbo para manotear un punto.

Además, es fundamental que quien ingrese cumpla la misma función de quien sale. Ante Palestino, Leandro Benegas tapó la subida de Guillermo Soto en todo el primer tiempo. Salió el delantero, Jimmy Martínez cumplió otra función, Soto se proyectó cuanto pudo y los "árabes" terminando empatando con un jugador menos.

Qué decir del último partido ante los "hispanos". Salió Nicolás Oroz y nadie cubrió esa banda izquierda como él lo hizo.

Eso sin contar con que poner a un centrodelantero como Ángelo Henríquez como puntero es un desperdicio. O sea si no bastó con ver cómo jugó ante los "cruzados" para dejarlo como referente de área, desconozco qué tenga que hacer.

La U hoy es una suma de malas decisiones que se vienen dando desde enero, y mientras más tiempo pase, desconozco quiénes serán los jugadores que zafen de la presión para sacar al equipo del abismo.