La columna de José Arnaldo Pérez: ¡Vueeelta!

Revisa la opinión del periodista de Al Aire Libre en Cooperativa en torno al acontecer polideportivo.

La columna de José Arnaldo Pérez: ¡Vueeelta!

Se asegura que el baile típico de cada país representa la idiosincrasia de un pueblo, o parte de éste. La cueca, muchos la cuestionan, pocos dicen saber bailarla, incluso en las festividades es más común escuchar otros ritmos. Pero basta que suenen algunos acordes y las palmas se golpean, empiezan los silbidos al compás de los sones de la guitarra, arpa y acordeón, y el "¡Vuelta!" es coreado con entusiasmo.

Este baile que simula una coqueta galantería, que se va incrementando en intensidad luego de un comienzo algo tímido lleva aparejados los giros y cambios de posición. Y no falta el que dice que "entonado" o con algún brebaje se hace mejor. Típico chileno. Con volteretas permanentes, cambios de posturas, y difícil comienzo, pero una vez lanzado no hay quien los pare.

Al asociarlo al deporte nuestras opiniones pasan por el mismo comportamiento que en la cueca. Con inicios aún sin consolidación emergen las duras críticas, destructivas varias veces. Falta de fe, o tener poco conocimiento del deporte en sí. Si no llegan los éxitos se tiende a las más duras opiniones. Pero una vez que se concretan los primeros triunfos, en una actitud tan propia de nosotros, nos plegamos en masa a las celebraciones.

El vóleibol en nuestro subcontinente tiene una potencia mundial como Brasil y otro adversario gigante como Argentina, por lo que ser parte del podio es la meta. Instancia de la cual Chile fue apartado con fuerza, y desde 1993 que no se compartía ese honor. El trabajo arduo en la última década, con obstáculos varios de por medio, nos llevaron a ir progresando nuevamente. El sudamericano disputado en nuestro país en los últimos días nos puso en el último partido de la ronda grupal frente a Venezuela. La derrota atrajo ácidos comentarios. Pero la "vuelta" demoró sólo un par de días cuando en la definición por el tercer puesto se ganó por 3-0 a los llaneros y se recuperó luego de 26 años la medalla de bronce.

A Tomás González se empecinan en retirarlo, en graficar que a su edad muy pocos están en la élite. Pero él, gran maestro de las volteretas y giros en serio, no se amilana y un vez más en una Copa del Mundo demostró que se encuentra vigente y entre los mejores. El quinto lugar en ejercicios de suelo en la Copa del Mundo de Francia es la mejor antesala para el evento planetario que se desarrollará en octubre en Alemania. Y como buena cueca no se baila en solitario, Franchesca Santi consiguió la medalla de bronce en el salto en París.

En el ciclismo viene "zapateando" fuerte en la prueba Madison Felipe Peñaloza y Antonio Cabrera, que lograron la plata en el campeonato clase 1 de la UCI de Trinidad y Tobago. Donde el "Toño" también remató en el segundo lugar del Scratch. Aún se espera si habrá "segunda patita", o no, con las acusaciones de porte de sustancias prohibidas que se les formuló previo a los Juegos Panamericanos. Que aún mantiene la interrogante si se puede llegar a una sanción. Pero este dueto se desliga de esos problemas y pedalean sin parar, entregando más medallas al país.

¿Y de Joaquín Niemann vamos hablar? Pero claro. Su tempranera irrupción, y decir de los expertos que estábamos frente a un prodigio, llevó a la desesperación luego que no cayeran copas, con un irregular primer semestre este 2019 aquellos que decían "no le habrán puesto con la olla, es bueno, pero no tanto" se hicieron notar. Se los llamaba a la calma, y fruncían el ceño, incrédulos. Pero poco a poco llegaron los top ten. Hasta que este fin de semana en Virginia del Oeste, en The Greenbrier, se vio como en 95 años de competencia "Joaking" se convirtió en el tercer no estadounidense menor de 21 años en ganar un torneo. Logro sólo alcanzado por Severiano Ballesteros y Rory McIlroy, pedazos de leyendas del golf. La calidad de los golpes del talagantino generaron el aplauso mayoritario de los amantes de esta disciplina. La emoción una vez consumado su primer título del PGA resultó más que lógica. Y la avalancha de comentarios positivos, tan contrastantes con lo que se escuchaba hasta hace unos meses, borraron de un plumazo las dudas.

Ahora muchos hablan de golf. Y lo que vendrá también es propio de nuestra idiosincrasia. Nos molestamos cuando todos comentan temas que se pone de moda, y que hasta hace poco ni se mencionaban. Pero déjenlos, qué mejor que hacerlo con una victoria, qué mejor para que esto se aproveche y vaya a la par de un deporte que se quiere masificar y qué mejor que en plenas fiestas patrias llegue este histórico triunfo para Chile. Si quieren dense "¡Vueeelta!". Porque hitos así en el deporte son para celebrar hasta con un buen pie de cueca.