La columna de Rodrigo Goldberg: Bien Nico

El comentarista de Al Aire Libre en Cooperativa analiza las repercusiones de los dichos de Nicolás Maturana.

La columna de Rodrigo Goldberg: Bien Nico

Cuando terminó el partido entre Universidad de Concepción y Antofagasta (empate 1-1) nadie imagino que el partido traería cola por un evento posterior. Nicolás Maturana, en entrevista con CDF, conminaba al Gobierno de Sebastián Piñera a ponerse la mano en el corazón respecto a los controvertidos medidores de luz inteligentes.

Probablemente el futbolista nunca imaginó la amplia repercusión que iban a tener sus palabras. Las redes sociales se encargaron de amplificar sus dichos, tanto así que llegaron a un informe diario de monitoreo en La Moneda. De manera inmediata, y algo histérica, la dirigencia del Campanil llamó al jugador para "aconsejarlo" respecto a sus declaraciones. Es más, el presidente de la comisión de fútbol, Mario Rodríguez, señaló que no era la instancia para exponer este tipo de pensamientos.

¿Cuál es la instancia de reclamo sociopolítico entonces? ¿Sólo en redes sociales? ¿O es que acaso aún existen quienes piensan que los futbolistas sólo deben opinar de fútbol?

Créame estimado lector que sí. Aún existen retrógrados que piensan esto último. Compatriotas que aseguran que, por el hecho de ser futbolista, no tienen derecho a opinar de otro tipo de materias.

No hace mucho el cuestionado senador Iván Moreira (quien en su minuto fue desaforado por financiamiento irregular en el caso Penta) criticó duramente a Mario Salas por haber opinado del caso Catrillanca.

El político probablemente desconoce la razón por la cual a Salas se le apoda "El Comandante". El DT albo ha sido un estudioso de los fenómenos sociales y lector empedernido con un nivel intelectual y educacional más alto que el poco honorable senador. Asimismo Claudio Bravo y Pepe Rojas apoyaron activamente al presidente actual junto a otros deportistas de renombre, es decir, existe no solo un nexo sino una preocupación genuina por lo que pasa en el país.

El futbolista es un actor social, acarrea en sus hombros sueños y frustraciones ajenas. En su mayoría viene de un estrato socioeconómico bajo y por tanto conoce distintas realidades, las vive día a día en su entorno y algunas algo más glamorosas asociadas a su profesión (de corta duración). Puede que en algunos casos no tenga el interés de manifestar su posición, pero vive permanentemente distintas realidades y se va moldeando según sus vivencias.

 

Acá no se trata de politizar el fútbol y mucho menos de ser derechista o de izquierda. Se trata simplemente de entender que los futbolistas (algunos) tienen opinión y quieren expresarla.

Pongamos la situación al revés. ¿Se imaginan que solo pudieran opinar de futbol los jugadores y entrenadores? Me imagino que no. ¿Hay algo más democrático y transversal que el fútbol? Pocas cosas. Los tiempos de mordaza y censura se acabaron hace décadas y si alguien opta por escuchar a los mismo de siempre tiene todo el derecho de hacerlo. Pero no tiene derecho a vetar a un ciudadano simplemente por el origen de su trabajo.

No sólo estoy de acuerdo con la declaración de Maturana, la aplaudo y la comparto. Y espero que tanto dirigentes como público en general entiendan que muchos de quienes jugamos y hoy están vigentes tenemos opinión y la vamos a expresar. Bien Nico Maturana, dentro y fuera.